Dejar que la realidad hable
El experimento de School of Rock Chicureo
¿Qué pasa cuando sacas a un equipo de UX de su zona de confort y le entregas una guitarra eléctrica sin que sepan tocar ni una nota? Esa fue la pregunta que nos hicimos cuando empezamos a trabajar con School of Rock Chicureo.
Ellos querían lanzar su nuevo servicio de Team Building, pero no tenían registro de lo que realmente pasaba en esa transformación. En una nueva colaboración entre Pardo (en la idea y dirección) y Pixl (en la realización), propusimos un “experimento”: invitar a un equipo real de Falabella a vivir la experiencia completa mientras nosotros simplemente dejábamos que la cámara registrara el proceso.
El nerviosismo de lo desconocido
El equipo de Falabella llegó sin saber a qué venía. Había una mezcla de curiosidad y ese nerviosismo típico de enfrentarse a un instrumento por primera vez. Para que todo funcionara, los instructores de School of Rock, como Matías Undurraga, ya habían asignado instrumentos basados en una encuesta previa de gustos e intereses.
Desde la realización, con Gerardo (Pardo) en la dirección de contenido, Vic (Pardo) en arte y cámara, y Rafa como realizador, decidimos fluir con lo que estaba pasando. No queríamos forzar reacciones; queríamos captar el momento exacto en que el miedo se convierte en música.
La banda como espejo de la empresa
Daniel Pimentel, Director Musical de School of Rock, lo explica perfecto en el video:
“Lo que pasa en una empresa no es tan distinto a lo que ocurre en una banda”.
Vimos cómo las jerarquías de la oficina desaparecían. Ignacio Vargas (Product Director), Estefanía Peralta (Business Analyst) y Karina Rodríguez (UX Team Lead) dejaron de ser sus cargos para convertirse en bajistas, bateristas o cantantes.
En la música, el manejo del sonido es clave, así que a diferencia de otros proyectos, aquí buscamos un equilibrio: dejamos que se escucharan los acoples y los errores del principio, porque son parte de la “textura” de aprender, pero cuidamos que la potencia final del ensamble se sintiera real.
Una hora para ser músicos
Fue impactante ver cómo en solo 60 minutos, personas que nunca habían tocado juntas lograron ensamblar una canción y presentarla frente a ellos mismos. Hubo gente que incluso se reencontró con pasiones que tenía guardadas hace años.
Al final, este proyecto nos confirmó algo que siempre conversamos: es mejor incentivar una experiencia real para captarla que intentar fabricarla. En Pixl nos gusta la ficción, pero estamos convencidos de que cuando hay una base de realidad, el resultado tiene una fuerza distinta.
School of Rock Chicureo ya no tiene que “explicar” su coaching corporativo; solo tiene que mostrar lo que pasó esa tarde.